Adopción de Embriones Congelados


La adopción de embriones congelados se presenta como una alternativa para parejas que buscan ser padres, utilizando embriones sobrantes de tratamientos de fertilidad. ¿Qué opinas sobre esta alternativa?

Hace varios años, cuando supe que existía la opción de “adoptar embriones congelados”, a través de una publicación en redes sociales, me apasioné por el tema.

Se trataba de embriones que habían sido donados o abandonados por sus padres durante procesos de “reproducción asistida” como la fertilización in vitro.

Me quedaba claro como el agua que producir estos embriones en un laboratorio era inmoral y condenado por la Iglesia. Pero ya que existían dichos embriones, la solución me parecía bastante razonable.

Beneficios prometedores

Me imaginé a las miles de familias que podrían beneficiarse de esta práctica, especialmente aquellas que habían cargado con la cruz de la infertilidad durante mucho tiempo, entre ellas, parejas que conocemos personalmente y que nos han compartido su sufrimiento por no poder tener hijos.

Además, me imaginé con alegría, la cantidad de bebés que serían liberados de las máquinas de criopreservación en las llamadas “clínicas de fertilidad” o de “reproducción asistida”, donde habían permanecido congelados meses, años, y muchas veces ¡hasta décadas!

La solución no resultó tan sencilla

Cuando comencé a indagar más y a solicitar la opinión de personas con mayor formación en temas de defensa de la vida y bioética, me di cuenta de que la “solución” que yo consideraba tan maravillosa en realidad tenía muchas implicaciones y que no era tan sencilla desde la perspectiva de la fe y la moral.

En ocasiones leía la columna de bioética del P. Tad Pacholczyk en el periódico de mi Arquidiócesis, y pensé que tal vez él podría tener buenas respuestas a estas interrogantes.

Por qué se han creado tantos embriones

Para aquellos que no tienen mucho conocimiento sobre el tema, el método de fertilización in vitro (FIV) suele producir una gran cantidad de embriones por cada pareja o persona que recurre a esta práctica, debido a que su tasa de éxito en la transferencia e implantación es sumamente baja, aproximadamente entre el 20% y el 30% por ciclo.*

Crear múltiples embriones aumenta las posibilidades de que uno de ellos sea implantado con éxito y dé lugar a un embarazo viable, especialmente si la madre se somete a varias sesiones de transferencia, en las cuales se pueden insertar dos, tres o más embriones en cada procedimiento (CNY Fertility y CDC).

Se dice que por cada bebé que se logra por este método, hay entre 7 y 8 embriones que mueren en alguna etapa del proceso (número calculado en base a Datos de RBMO y tasas de éxito reportados por la CDC).

Entonces, cuando los padres logran con éxito que uno o varios de estos embriones se implanten y se desarrollen hasta el nacimiento del hijo, o de los hijos tan deseados, generalmente queda la incógnita de qué hacer con el resto de los embriones creados.

Muchas veces los padres de estos embriones deciden congelarlos para tratar de tener más hijos en el futuro, o ante la incapacidad de tomar una decisión diferente (donarlos o destruirlos). Resultando en incontables ocasiones que permanezcan congelados por años.

Interrogantes

Algunas de las preguntas que aún no tienen respuesta son:

  • ¿Qué se debe hacer con los embriones “sobrantes” que han sido creados, y ahora están congelados y almacenados?
  • ¿Deben permanecer en criopreservación de forma indefinida?
  • ¿Cuánto tiempo puede el nitrógeno líquido detener las actividades metabólicas de los embriones y mantenerlos vivos (y sanos)?
  • ¿Es lícito adquirirlos para implantarlos en el vientre de una mujer que no es la madre biológica?

Se estima que hay entre 1.5 y 1.8 millones de embriones congelados en los Estados Unidos. Aunque no existe una cifra precisa y en constante actualización, el número de embriones en estas condiciones continúa creciendo a medida que los tratamientos de fertilización in vitro se vuelven más comunes, según el National Embryo Donation Center, CNN y Catholic News Agency.

Cabe señalar que aquellos que no se almacenan en congelación, son destruidos o donados para experimentación, prácticas igualmente inhumanas.

¿Qué crees tú que se debe hacer con estos seres humanos inocentes creados y atrapados en este controvertido proceso, al que recurren aquellos que desean tener un hijo a cualquier precio?

Padre Tad Pacholczyk

El padre Tad Pacholczyk tiene un doctorado en Neurociencias por la Universidad de Yale, además de varias licenciaturas, entre ellas en bioquímica y filosofía. Es escritor y Director de Educación del Centro Nacional de Bioética Católica (NCBC) en Filadelfia.

Padre Ryan McCarthy

El padre Ryan McCarthy es bioeticista con un doctorado en teología moral por la Universidad de Santo Tomás de Aquino en Roma. Es autor del libro ¿Qué Hacer con los Más Pequeños de Nuestros Hermanos?: Encontrando Soluciones Morales al Problema de los Embriones en Peligro.

El debate

Estos sacerdotes nos ofrecieron un debate extraordinario en la iglesia de Holy Rosary en Noviembre de este año, en la ciudad de Indianápolis, sobre el tema.

Dado que la Iglesia no tiene una postura oficial sobre la legitimidad de la adopción de embriones, es importante escuchar ambos razonamientos para formar nuestra conciencia correctamente.

El P. Pacholczyk argumenta en contra de la práctica, ya que señala que hay documentos del Vaticano, como Dignitas Personae, que afirman que las propuestas de usar embriones congelados como tratamiento para la infertilidad no son éticamente aceptables, de la misma manera en que son ilícitas la procreación heteróloga artificial y la gestación subrogada. Su postura sugiere que la adopción de embriones es incompatible con las enseñanzas de la Iglesia, principalmente porque implica el uso de procedimientos (FIV) que se consideran moralmente erróneos en su origen.

El P. Ryan McCarthy presenta argumentos a favor de la adopción embrionaria. No solo la considera potencialmente lícita sino también como un acto de justicia hacia los embriones abandonados. El padre McCarthy ofrece argumentos en favor de la práctica como una manera de brindar una oportunidad de vida a embriones que, de otra forma, permanecerían congelados o serían destruidos.

Más puntos a considerar

Puedo entender ambas perspectivas, pero honestamente creo que no existe una solución real a esta tragedia moderna. A continuación ennumero de forma aleatoria argumentos personales a favor y en contra de esta práctica:

El número de embriones congelados crecería

Si la Iglesia se pronunciara a favor de la adopción de embriones congelados como propone el P. McCarthy, la industria millonaria de la FIV, crearía todavía más embriones con este único propósito, ya que vería una oportunidad de oro para generar más ganancias. No porque les importara conocer o seguir las enseñanzas de la Iglesia (de ser así no se dedicarían a la creación de embriones en primer lugar) sino porque aprovecharían la falta de formación de tantos católicos para extender su industria.

Entonces el número de embriones congelados no sería 1.8 millones, ¡sino 15 millones o más!

Además, debemos considerar que la industria trataría de acelerar y facilitar los procesos de adopción, para que los embriones recién creados, no tuvieran que congelarse, incrementando así, las posibilidades de producir un embarazo viable para los “padres adoptivos”. Lo cual no ayudaría a reducir el problema de embriones congelados. En todo caso lo haría peor.

Crearía un falso alivio moral

Las parejas que antes se detenían para recurrir a la práctica de la FIV por el dilema moral de dejar hijos congelados en un laboratorio, experimentarían una falsa sensación de “alivio”, ya que tendrían la opción de donar los embriones “sobrantes”, con un supuesto consenso de la Iglesia.

No se debe alargar el sufrimiento pero tampoco se debe eliminar una vida deliberadamente

¿Pero qué pasa si los dejamos congelados indefinidamente como sugirió el padre Pacholczyk en el debate?

La misma Iglesia nos enseña que no se debe alargar el sufrimiento de aquellos que ya se acercan a la muerte natural. Es decir, no debemos por medios artificiales (respirador, técnicas de resucitación, medicamentos, etc.) reanimar y mantener vivos a enfermos terminales.

  • En Evangelium Vitae, Juan Pablo II afirma que: “no se deben emplear medios desproporcionados o inútiles para prolongar artificialmente la vida” (n. 65).
  • La Congregación para la Doctrina de la Fe en su declaración Respuesta a la petición de la Iglesia acerca del uso de medios artificiales para prolongar la vida, señala que, en casos de enfermedades terminales, no se debe recurrir a medios que solo prolongan el proceso de muerte sin beneficios proporcionales para el paciente -Iura et Bona (1980) y Evangelium Vitae (1995).

No hay manera de conocer el sufrimiento que pudieran estar experimentando estos embriones. Y prácticamente se les mantiene vivos de forma artificial por criopreservación ¡con nitrógeno líquido a -196 grados centígrados! (-320.8 Fahrenheit)

Pero también debemos considerar que apagar los congeladores con el propósito de terminar con esas vidas podría considerarse un asesinato.

Riesgos para el embrión y para la madre

Existe el argumento también de que el proceso de transferencia es riesgoso tanto para la madre como para el embrión.

Preparar artificialmente el cuerpo de una madre para la implantación de un embrión ajeno a ella requiere de fuertes tratamientos hormonales, entre ellos la administración de estrógenos y progesterona, así como técnicas para preparar el endometrio (CNY Fertility, s.f.). Sin embargo, estos tratamientos conllevan riesgos como hipertensión, coágulos en la sangre, alteraciones en la presión arterial, y en algunos casos, complicaciones relacionadas con la reacción hormonal que pueden afectar la salud física y emocional de la madre (Guy’s and St Thomas’ NHS Foundation Trust, 2023). Además, el proceso puede implicar riesgos adicionales a causa de los procedimientos más invasivos, como infecciones o hemorragias (CNY Fertility, s.f.).

Por otro lado, el embrión solo tiene entre 20 y 30% de probabilidades de implantarse y desarrollarse satisfactoriamente en el embarazo* (CDC and START). Lo cual quiere decir que morirán entre el 70 y 80% de estos niños en el proceso de transferencia.

En la causa provida lo damos todo por una sola vida

Sin embargo, en la causa provida, por ejemplo, trabajamos arduamente para salvar, aunque sea una sola vida, (con plena conciencia de las otras miles que se pierden cada día ante nuestra imposibilidad de hacer más), porque un solo ser humano que pueda salvarse, lo vale todo.

Repercusiones médicas de los embriones

Consideremos también, que se ha demostrado que los hijos nacidos de estas técnicas de FIV tienen una gran cantidad de repercusiones en su salud física y emocional a lo largo de su vida. ¡Claro! ¡Esta no es razón para negarle la vida a nadie! Sería ideal poderles dar la oportunidad de vivir. Pero esto nos regresa al problema de origen, estamos “creando” niños en laboratorios, con consecuencias médicas de por vida para ellos.

No existe solución sin víctimas

Considerando todo lo anterior, me parece que no existe una solución posible a este enorme desafío. Es como si estuviéramos al borde de un precipicio o, peor aún, en una vía de tren que se bifurca en dos, en la que cualquier decisión que tome el conductor para avanzar, terminará en una tragedia, que costará vidas humanas.

Sea cual sea el rumbo que tomemos, causaremos un gran daño a estos pequeños y ya hemos ofendido grandemente al verdadero Creador de la Vida.

¿Cuál crees tú que sería la decisión menos catastrófica?

Foto de Maria J Hernandez Cabrera

Fotografía de Maria J Hernández-Cabrera

 

* Fuente sobre la tasa de efectividad de la FIV:

Centers for Disease Control and Prevention, o CDC por sus siglas en inglés (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades).

Society for Assisted Reproductive Technology, o SART por sus siglas en inglés (Sociedad para la Tecnología de Reproducción Asistida).

Promedio general 26.75%.

Promedio específico por grupo de edad:

  • Menores de 35 años: 40–50%
  • Edad 35–37: 30–35%
  • Edad 38–40: 20–25%
  • Mayores de 40 (con óvulos propios): cifras de un solo dígito (≈5–9%)

 

#EmbrionesCongelados  #DignidadHumana #Bioética #FIVyBioética  #ÉticayReproducciónAsistida #SeresHumanos #DebateBioético #EmbryoEthics #ProtejamosLaVida #RealidadDeLaFIV #ÉticaYFamilia #LifeMatters #HumanDignity #FertilizaciónInVitro #Criopreservación

Translate »